
Siete años después del anillo, Kawhi Leonard vuelve a Toronto para jugar junto a Scottie Barnes. Los Raptors vienen de ganar 46 partidos y de llevar a Cleveland al séptimo; ahora la pregunta es si el regreso los convierte en aspirantes o solo en una bonita historia.
Toronto ya dio el salto el curso pasado. Pasó de 30 a 46 victorias, terminó quinto del Este y llevó a sus dos estrellas, Scottie Barnes y Brandon Ingram, al All-Star. En primera ronda perdió los dos primeros partidos en Cleveland, ganó los dos en casa, forzó el sexto con un triple de RJ Barrett a 1,2 segundos del final de la prórroga (112-110) y cayó en el séptimo, 114-102, con Ingram y Immanuel Quickley lesionados.
Sobre esa base llegó el golpe del verano. Toronto cambió a Ingram por Kawhi Leonard, el hombre que le dio su único anillo en 2019. El acuerdo con los Clippers estaba cerrado desde junio, pero la NBA lo congeló el 9 de julio mientras investigaba el caso Aspiration. Cuando los Clippers aceptaron la sanción, el traspaso se hizo oficial, el 14 de septiembre.
El quinteto que se repite en todas las previsiones es el del curso pasado con Kawhi en lugar de Ingram: Quickley, Barrett, Leonard, Barnes y Jakob Poeltl. La única discusión está en el pívot, donde varios analistas pondrían a Collin Murray-Boyles por rendimiento.
Desde el banquillo: Murray-Boyles, Jamal Shead, Ja'Kobe Walter, Jamison Battle, Kyle Anderson, Alijah Martin, Trayce Jackson-Davis y el novato Allen Graves. No son nombres que vendan camisetas, pero el año pasado ya demostraron que sostienen partidos.
Las guías de pretemporada que hemos revisado coinciden en tres cosas: Toronto tiene dos jugadores de élite, puede tener una de las mejores defensas de la liga y depende de una incógnita que nadie puede despejar en octubre, la salud de Kawhi.
Kawhi llega después de la mejor temporada anotadora de su carrera: 27,9 puntos y 6,4 rebotes, con un 38,7 % en triples, en 65 partidos. Fue All-Star y entró en el segundo quinteto All-NBA. Las guías subrayan que este Kawhi tira mucho más de tres que el de 2019 y necesita menos la pintura, algo que facilita su encaje.
En el Media Day dejó claro qué busca: presión y una situación ganadora, y superar los 65 partidos. Esa cifra es la clave de todo. Esta noche debuta en su segunda etapa con los Raptors, ante los Knicks en pretemporada.
Barnes, de 25 años, firmó 18,1 puntos, 7,5 rebotes y 5,9 asistencias en 80 partidos. Fue All-Star, segundo quinteto defensivo y quinto en la votación al mejor defensor. Pero lo que más impresionó fue la serie ante Cleveland: 24,1 puntos, 6,1 rebotes y 8,6 asistencias, con un 50,9 % en tiros, en 39 minutos por noche.
Kawhi lo dijo nada más llegar: Barnes «va a ser un problema» este año. Las guías coinciden en el reparto: el equipo es de Barnes, que lidera en la pista y en el vestuario, y los balones calientes del final serán para Kawhi.
El número 9 del draft de 2025 promedió 8,5 puntos como novato y pasó de 14 por partido en la serie contra Cleveland. En el sexto partido jugó 40 minutos, hizo 17 puntos y 3 tapones y desvió el balón que dio a Toronto la última posesión del triple de Barrett. Kawhi lo destacó, junto a Shead, nada más llegar.
Varias guías creen que Murray-Boyles debería cerrar los partidos importantes, e incluso ser titular en lugar de Poeltl: con Kawhi, Barnes y él, Toronto puede cambiar en todos los bloqueos y defender a cualquiera.
Es la debilidad que señalan todas las previsiones. Poeltl no tira de tres y Murray-Boyles casi tampoco, y ni Barrett ni Barnes son tiradores fiables. Kawhi abre mucho más el campo que Ingram, pero el espacio seguirá siendo un problema en las alineaciones grandes.
Poeltl cobra 19,5 millones esta temporada y su extensión le lleva a 27,3, 29,5 y 27,3 en las tres siguientes, aunque del último año solo hay 5 millones garantizados. Quickley, que se perdió el final de la serie por lesión, promedió 16,4 puntos y 5,9 asistencias; su rendimiento puede marcar el techo del equipo, y algunas guías lo ven como la gran ficha de traspaso para febrero.
Barrett promedió 19,3 puntos y se ganó para siempre a la afición con el triple del sexto partido. Es canadiense, está en su último año de contrato y podría firmar una extensión de hasta cuatro años y 185,7 millones, pero las dos partes aún no negocian en serio. Su futuro es otra de las historias del curso.
Jamal Shead jugó los 82 partidos y lideró la NBA en asistencias saliendo desde el banquillo, con 345. Ja'Kobe Walter metió un 40,9 % de sus triples y Jamison Battle, tirador puro, ya tuvo minutos importantes en la serie ante Cleveland. Kyle Anderson aporta manejo y veteranía. Con Ingram y Dick fuera, alguno de ellos tendrá que asumir los tiros de la segunda unidad.
La temporada pasada, la tercera de Rajakovic en Toronto, convirtió un equipo de 30 victorias en uno de 46 y dirigió al Mundo en el All-Star. Ahora el reto cambia: ya no es desarrollar, es competir arriba con un veterano de 35 años, gestionar sus descansos y no frenar a los jóvenes.
Toronto abre la temporada el 21 de octubre en casa ante los Bulls. En la Copa NBA comparte grupo con Detroit, Orlando, Brooklyn y Milwaukee, con el primer partido el 30 de octubre ante los Magic. El 2 de noviembre, Kawhi vuelve a Los Ángeles para jugar contra los Clippers.
Aquí las guías no se ponen de acuerdo, y eso dice mucho del Este. Las más optimistas colocan a Toronto entre los tres o cuatro primeros y ven la final de conferencia como techo. Las más prudentes hablan de una ligera bajada respecto a las 46 victorias, o incluso del play-in, por la competencia y por las dudas físicas de Kawhi. Casi todas coinciden en que, con Kawhi sano, es un equipo de playoffs.
Nuestra apuesta: entre el cuarto y el sexto puesto del Este, con la segunda ronda como objetivo razonable. Si Kawhi pasa de 60 partidos y Murray-Boyles da otro salto, el techo es mucho más alto.
¿Se puede repetir 2019? Aquel año fue irrepetible: un Kawhi de 27 años, un anillo y el tiro que botó cuatro veces en el aro ante los Sixers. Este Toronto es distinto, más joven a su alrededor y con Barnes como líder. No necesita a aquel Kawhi; le basta con el del curso pasado.
El único equipo canadiense de la NBA ganó su primer y único anillo en 2019, en una temporada irrepetible: Kawhi Leonard llegó traspasado con un año de contrato, firmó unos playoffs históricos y se marchó a los Clippers al terminar. Fundados en 1995, los Raptors crecieron con Vince Carter en sus primeros años y con DeMar DeRozan y Kyle Lowry en la década siguiente. Juegan en el Scotiabank Arena de Toronto.
Pabellón: Scotiabank Arena, Toronto. Entrenador: Darko Rajakovic, desde 2023. Conferencia Este, División Atlántico. Temporada 2025-26: 46-36, quintos del Este y eliminados en primera ronda (3-4 ante Cleveland). Consulta la clasificación de la NBA.
Datos: NBA.com, StatMuse, Spotrac, Andscape, TSN, Bleacher Report y Raptors Republic, más cuatro guías de pretemporada en español.