Golden State Warriors 2026-27: Curry, Lendeborg y una temporada decisiva
Golden State empieza 2026-27 con una contradicción evidente: sigue teniendo a Stephen Curry, pero cada temporada resulta más difícil sostener a su alrededor un equipo de aspiraciones altas. Los Warriors cerraron el curso anterior con 37 victorias y 45 derrotas y cayeron en el play-in. Curry solo pudo disputar 43 partidos y Jimmy Butler terminó la temporada por una lesión grave de rodilla.
El verano tampoco trajo la gran estrella que durante semanas apareció en rumores. La apuesta ha sido otra: continuidad para buena parte del bloque veterano, fichajes de rotación y una inyección joven muy concreta, Yaxel Lendeborg, número 11 del Draft y MVP de la Summer League.
Curry sigue decidiendo el presente y el futuro
A los 38 años, Curry sigue siendo el centro del proyecto. En 2025-26 promedió 26,6 puntos y volvió a ser el factor que daba sentido al ataque. El problema para Golden State fue todo lo que ocurría cuando no estaba disponible: sin su gravedad, la creación ofensiva cayó demasiado y el equipo terminó lejos de sus mejores estándares.
Su situación contractual añade otra capa. Curry jugará esta temporada con un contrato de un año y la franquicia puede ofrecerle una extensión de dos temporadas. El propio base ha reiterado que quiere ser Warrior de por vida, pero la decisión también está ligada al rumbo competitivo que tome el equipo en los próximos meses.
Yaxel Lendeborg, juventud para un núcleo veterano
La principal novedad deportiva es Lendeborg. Golden State lo eligió con el pick 11 del Draft de 2026 después de que liderara a Michigan hasta el título NCAA. No llega como un proyecto a largo plazo al uso: tiene 23 años, un cuerpo preparado para competir desde el inicio y un perfil que puede encajar en varias posiciones.
Su verano reforzó esa sensación. Lendeborg fue elegido MVP de la Summer League tras promediar 14,8 puntos, 6,8 rebotes y 4,0 asistencias y guió a los Warriors al título de Las Vegas. Su capacidad para defender varias posiciones, rebotear y mover el balón le da a Steve Kerr una pieza distinta alrededor de Curry y Draymond Green.
Butler y Porzingis marcan el techo
La gran incertidumbre es la salud. Jimmy Butler afronta la recuperación de una lesión de ligamento cruzado anterior y Golden State no puede saber todavía qué versión recuperará de un jugador que ya tiene 37 años. Kristaps Porziņģis, por su parte, ofrece tiro, altura y protección del aro cuando está disponible, pero la continuidad física ha sido un problema recurrente en su carrera.
Detrás, Draymond Green continúa una temporada más, Al Horford aporta experiencia interior y el equipo ha sumado a Georges Niang y Brandon Williams. Son movimientos útiles, aunque ninguno cambia por sí solo la jerarquía de la Conferencia Oeste.
El gran problema: generar sin Curry
Los Warriors necesitan encontrar puntos sin cargar cada posesión sobre Curry. Brandin Podziemski, Moses Moody, Brandon Williams y el propio Lendeborg tendrán que absorber más responsabilidad, mientras Kerr busca mantener un ataque basado en movimiento, tiro exterior y decisiones rápidas.
Ese contexto hace especialmente importante a Lendeborg: no porque deba convertirse inmediatamente en una estrella, sino porque puede aportar energía, defensa, rebote y juego sin monopolizar el balón. Para un equipo que concentra buena parte de su salario y sus minutos importantes en veteranos, disponer de producción barata y joven es casi una necesidad.
Una temporada que puede decidir la siguiente era
Golden State sigue compitiendo alrededor de Curry, Draymond y Steve Kerr, pero el verano de 2027 aparece cada vez más cerca. Varios contratos importantes expiran y la franquicia podría recuperar una flexibilidad salarial que no ha tenido durante años.
Por eso 2026-27 no es solo otra temporada para intentar volver a playoffs. También puede determinar si los Warriors vuelven a invertir activos para rodear a Curry de una última estructura competitiva o si empiezan a preparar de verdad el equipo que vendrá después. Curry sigue siendo el presente; Lendeborg representa una de las primeras piezas del futuro.