Memphis Grizzlies 2026-27: Cameron Boozer y el inicio de una nueva era
Memphis entra en 2026-27 con un proyecto que ya no intenta prolongar la era anterior. Los Grizzlies terminaron la pasada temporada con 25-57, utilizaron 33 jugadores y solo tres superaron los 55 partidos. Ja Morant participó en apenas 20 encuentros y, después de las salidas previas de Desmond Bane y Jaren Jackson Jr., su traspaso a Portland terminó de cerrar el núcleo que había llevado a la franquicia a competir en la parte alta del Oeste.
La reconstrucción empieza con un nombre evidente: Cameron Boozer, número 3 del Draft de 2026. A su alrededor aparecen Cedric Coward, Zach Edey, Jaylen Wells, Karim López y una plantilla cargada de jugadores jóvenes, mientras Jerami Grant, Isaiah Stewart y otros veteranos deben ayudar a sostener el proceso. El reto ya no es sustituir a Morant con otro jugador parecido, sino descubrir qué identidad quiere tener Memphis a partir de ahora.
Cameron Boozer se convierte en el centro del nuevo proyecto
Memphis eligió a Boozer con el número 3 del Draft después de una temporada extraordinaria en Duke. El ala-pívot promedió 22,5 puntos, 10,2 rebotes y 4,1 asistencias, con un 55,6% en tiros de campo y un 39,3% desde el triple, y fue reconocido como jugador nacional del año.
Su atractivo va más allá de la producción. Boozer puede anotar cerca del aro, abrirse, pasar desde el poste alto y tomar decisiones sin necesitar que cada posesión termine en sus manos. Para un equipo que acaba de perder a su principal creador exterior, esa capacidad para organizar desde posiciones interiores puede convertirse en una de las bases del nuevo ataque.
El final definitivo de la era Ja Morant
El verano confirmó una ruptura que llevaba tiempo gestándose. Ja Morant fue traspasado a Portland a cambio de Jerami Grant y Kris Murray. Santi Aldama puso rumbo a Dallas y Kentavious Caldwell-Pope terminó saliendo mediante buyout antes de incorporarse a Philadelphia. Con Bane y Jaren Jackson Jr. ya fuera, ninguno de los grandes pilares del anterior proyecto continúa en Memphis.
Eso cambia por completo la escala temporal. Grant puede aportar anotación y experiencia, pero la temporada no gira alrededor de reconstruir un aspirante inmediato. El objetivo principal es definir roles para los jóvenes y comprobar qué piezas pueden acompañar a Boozer cuando el equipo vuelva a estar preparado para competir por objetivos mayores.
Cedric Coward ya ha demostrado que pertenece al núcleo
Cedric Coward llega a su segundo curso después de ser incluido en el primer equipo All-Rookie. Disputó 62 partidos, 47 como titular, y promedió 13,6 puntos, 5,9 rebotes y 2,8 asistencias. Su tamaño, tiro, defensa y capacidad para jugar sin balón encajan especialmente bien alrededor de un interior creativo como Boozer.
Memphis no necesita decidir ya si Coward será una primera o una segunda referencia a largo plazo. Sí necesita darle continuidad. Su evolución puede determinar cuánto talento real existe ya dentro de la reconstrucción y cuánto deberá buscar la franquicia en próximos drafts o movimientos de mercado.
La salud de Zach Edey condiciona el juego interior
La pareja Boozer-Edey es uno de los experimentos más interesantes del equipo. Zach Edey produjo 13,6 puntos y 11,1 rebotes en los 11 partidos que pudo disputar la pasada temporada, pero los problemas en el tobillo izquierdo acabaron llevando a cirugía y pusieron fin a su curso.
Si está sano, su tamaño cambia la defensa, el rebote y la protección del aro. En ataque, el encaje con Boozer exigirá encontrar suficiente espacio para que ambos puedan explotar sus virtudes. Memphis ha añadido alternativas como Isaiah Stewart y Quinten Post, este último con un contrato de tres temporadas, para disponer de combinaciones interiores distintas y no depender de una única estructura.
El puesto de base queda abierto
La salida de Morant deja una pregunta que no tiene todavía una respuesta única. Scotty Pippen Jr., Ty Jerome, Walter Clayton Jr. y Cam Spencer ofrecen soluciones diferentes. Pippen aporta presión defensiva y manejo; Jerome viene de producir con enorme eficiencia cuando estuvo sano; Clayton representa una apuesta de desarrollo y Spencer ya demostró que puede crear para otros.
D'Angelo Russell también figura en la plantilla tras llegar en el traspaso múltiple que envió a Aldama a Dallas, pero el valor de esta temporada estará sobre todo en descubrir qué combinación ayuda mejor al crecimiento del núcleo joven. Para Tuomas Iisalo, repartir minutos sin frenar el desarrollo será uno de los primeros retos del curso.
Más profundidad después de otro movimiento con New Orleans
Memphis continuó acumulando piezas hasta septiembre. En el intercambio con los Pelicans llegaron Jordan Hawkins y Micah Peavy, además de capital de segunda ronda, mientras AJ Johnson y Taj Gibson salieron rumbo a New Orleans. A ellos se suman Kris Murray, GG Jackson, Jaylen Wells, Taylor Hendricks, Karim López y otros jóvenes que competirán por espacio real en la rotación.
La ventaja es evidente: Iisalo dispone de tamaño, juventud y perfiles distintos. El problema es el contrario: no todos pueden jugar. El desarrollo de Boozer, Coward, Edey y López necesita minutos definidos, y el cuerpo técnico tendrá que separar pronto las piezas de futuro de los contratos que funcionan principalmente como profundidad o flexibilidad de mercado.
Tuomas Iisalo puede construir una identidad distinta
Hay un punto en el que coinciden todas las previsiones: este Memphis puede volver a apoyarse en tamaño, físico y defensa. Boozer mide 2,08 metros, Edey domina la zona con 2,21, Coward ofrece longitud exterior y Stewart añade dureza. No es el vértigo de los mejores años de Morant; es una base potencialmente más grande y más controlada.
Iisalo afronta así su primera temporada completa con una plantilla que ya responde mucho más a una reconstrucción que al proyecto heredado. El éxito no dependerá únicamente del número de victorias. También importará que Memphis encuentre una forma reconocible de jugar y una jerarquía que pueda mantenerse cuando el equipo vuelva a añadir talento.
2026-27: una temporada para descubrir quiénes son los nuevos Grizzlies
Memphis ha cambiado prácticamente todo en poco más de un año. La franquicia que giraba alrededor de Morant, Bane y Jackson Jr. ahora entrega el balón y el tiempo a jugadores que todavía están definiendo su sitio en la NBA. Boozer es el punto de partida, Coward ya ofrece una base fiable y Edey puede transformar el techo defensivo si consigue mantenerse sano.
La temporada 2026-27 debe servir para convertir una colección de talento joven en un proyecto. Si Memphis sale del curso sabiendo quién dirige el ataque, cómo encajan Boozer y Edey y qué jugadores acompañan de verdad a Coward en el núcleo, habrá avanzado incluso aunque el proceso todavía esté lejos de completarse.