Towns quiere seguir en Nueva York, pero la extensión con los Knicks sigue muy lejos
Karl-Anthony Towns quiere continuar en Nueva York, pero ya no espera que la extensión quede cerrada antes del inicio de la temporada regular. El pívot resumió el estado de las conversaciones con un contundente “no pinta bien”, mientras la distancia económica con los Knicks sigue siendo importante.
“No pinta bien”: Towns ya mira al inicio de temporada sin acuerdo
La última actualización reduce las posibilidades de una resolución inmediata. Towns admitió que, a día de hoy, no espera firmar la extensión antes de que empiece la temporada regular. Eso no cambia su deseo de continuar en Nueva York, pero confirma que la negociación puede acompañar al equipo durante las primeras semanas del curso.
Towns: «Quiero jugar aquí»
La postura pública del jugador no apunta a una ruptura. En el Media Day, Towns dejó claro que quiere continuar en Nueva York y que le gustaría resolver la extensión para poder centrarse en la temporada con la mayor tranquilidad posible.
También recordó su vínculo con la franquicia y con la ciudad. El mensaje es importante porque separa dos cosas: el deseo de seguir y el precio al que ambas partes están dispuestas a comprometerse.
La oferta ya tiene cifra: alrededor de 200 millones
La negociación ha dado un paso importante porque ya hay una cifra concreta sobre la mesa. Según la información difundida por Shams Charania, Nueva York está ofreciendo alrededor de 200 millones de dólares por cuatro temporadas. El máximo de Towns ronda los 276 millones, de modo que la diferencia es de unos 76 millones.
Towns ha trasladado que está dispuesto a dejar dinero sobre la mesa para ayudar a mantener unido al bloque campeón, pero no hasta el punto que plantean ahora mismo los Knicks. El propio jugador resumió su postura con claridad: quiere un acuerdo que funcione para el equipo y que, al mismo tiempo, refleje su valor.
La tensión ya es pública
El asunto ha dejado de ser una negociación silenciosa. Towns reconoció ante los medios que esperaba que cerrar la extensión fuera sencillo después de ganar el campeonato y señaló que ninguna de las condiciones que busca está cerca de cumplirse. Eso aumenta la presión sobre la franquicia a las puertas del inicio de la temporada.
276 millones de máximo frente a un escenario cercano a 200
Towns es elegible para una extensión máxima de cuatro años y alrededor de 276 millones de dólares. Esta temporada cobra unos 57 millones y mantiene una opción de jugador de aproximadamente 61 millones para 2027-28.
Según informó Jake Fischer, los Knicks estarían mucho más interesados en una estructura de cuatro años y alrededor de 200 millones. La diferencia respecto al máximo es de unos 76 millones, aunque esa cifra no debe interpretarse como una oferta final oficialmente anunciada por la franquicia.
ESPN ya había descrito a ambas partes como «decenas de millones» alejadas y señaló que la distancia podría alcanzar ocho cifras por temporada dependiendo de la estructura final.
Towns está dispuesto a rebajarse, pero no a cualquier precio
El punto de fricción no parece ser si Towns acepta o no cobrar menos que el máximo. El problema es cuánto descuento considera razonable. El pívot ha mostrado interés en continuar, pero la diferencia entre un contrato próximo al máximo y uno de unos 50 millones anuales es demasiado grande para darse por resuelta.
Esto explica por qué la negociación puede seguir abierta durante la temporada. Los Knicks quieren seguridad a largo plazo, pero también necesitan margen para mantener competitivo al actual campeón.
El second apron condiciona todo el proyecto
La estrategia de Nueva York está marcada por el second apron. James Dolan ha insistido públicamente en que la franquicia quiere evitar esa zona salarial, que limita de forma severa la capacidad de un equipo para realizar movimientos.
El problema no termina en Towns. Josh Hart y Miles McBride también tienen asuntos contractuales pendientes, mientras Jalen Brunson y OG Anunoby pueden generar nuevas decisiones económicas en las próximas temporadas.
Por eso el contrato de Towns no se negocia de forma aislada: cada millón que Nueva York comprometa ahora tendrá consecuencias en la posibilidad de conservar el núcleo campeón.
La opción de 61 millones da fuerza a Towns
La opción de jugador para 2027-28 es una pieza clave. Towns puede mantener ese salario si no aparece una extensión que considere adecuada, mientras los Knicks buscan convertir esa temporada y los años siguientes en una estructura más manejable para sus cuentas.
Eso genera un equilibrio complicado: Nueva York puede ofrecer más años garantizados a cambio de un salario anual inferior, pero Towns no tiene una necesidad inmediata de aceptar una rebaja que considere excesiva.
No hay una salida inminente
Por ahora, la información disponible no convierte esta situación en una petición de traspaso ni en una ruptura definitiva. Towns quiere seguir y los Knicks quieren mantenerlo. El desacuerdo está en el valor y la estructura del próximo contrato.
Las partes pueden negociar durante la temporada. El escenario más lógico sigue siendo buscar un punto intermedio entre la protección financiera de Nueva York y el valor que Towns considera acorde a su papel en el equipo campeón.
Qué cambia respecto a la información de septiembre
Cuando las conversaciones se estancaron inicialmente, lo más importante era que no habría acuerdo antes del training camp. Ahora conocemos algo más: Towns ha reiterado públicamente que quiere quedarse y la magnitud de la diferencia económica empieza a estar más definida.
La renovación, por tanto, seguirá siendo uno de los grandes asuntos de los Knicks durante el arranque de la temporada 2026-27.
Fuentes: SNY, ESPN, NBC Sports y reportes de Jake Fischer. Publicado el 24 de septiembre y actualizado el 6 de octubre de 2026.