Plantilla, fichajes, quinteto, Aday Mara, SGA, Chet Holmgren, claves de la temporada y últimas noticias.
Oklahoma City llega a 2026-27 después de una temporada de 64 victorias y una final de conferencia que terminó 4-3 ante San Antonio. El núcleo que había sido campeón en 2025 sigue alrededor de Shai Gilgeous-Alexander, Jalen Williams y Chet Holmgren, pero el verano ha obligado a sacrificar profundidad y ha añadido una novedad especialmente relevante para el público español: Aday Mara, elegido con el número 12 del Draft.
Las previsiones de pretemporada coinciden en el diagnóstico general: OKC sigue teniendo nivel para competir por todo, pero la temporada estará marcada por tres preguntas. ¿Puede mantenerse sano Jalen Williams? ¿Qué versión de Chet aparece en los partidos grandes? ¿Y qué rol puede conquistar Aday dentro de una rotación interior ya consolidada?
El quinteto que más se repite en las guías mantiene el eje que llevó a Oklahoma al mejor balance de la liga y coloca a Cason Wallace en el hueco exterior que deja Dort.
La segunda unidad sigue teniendo muchas opciones: Alex Caruso, Ajay Mitchell, Jared McCain, Nikola Topic, Jaylin Williams, Kenrich Williams, Aday Mara y Bennett Stirtz. Esa acumulación de perfiles explica por qué Daigneault puede repartir minutos durante la temporada regular y llegar a playoffs con una rotación mucho más específica.
SGA sigue siendo el centro del proyecto, Chet tiene una temporada de respuesta por delante y Aday Mara añade tamaño a un equipo que no ha olvidado cómo terminó la última final del Oeste.
Oklahoma dominó la temporada regular con 64-18, pero la serie contra San Antonio cambió la conversación. Las fuentes recuerdan que OKC llegó a ponerse 3-2 y terminó perdiendo el sexto partido con claridad y el séptimo en casa, condicionado además por las bajas y molestias de varios jugadores de la rotación.
El problema no fue únicamente físico. San Antonio consiguió bajar la eficiencia de Shai Gilgeous-Alexander y limitar la producción ofensiva de varios titulares. Una de las guías destaca que Shai pasó de una temporada regular de enorme eficiencia a rondar el 40% en tiros de campo y el 28% en triples en aquella eliminatoria. Ese recuerdo convierte cada cruce con los Spurs en una referencia inmediata para medir el progreso del Thunder.
Las cuatro guías tratan a Shai como la pieza que define el suelo competitivo del equipo. Viene de encadenar dos MVP y de una temporada de más de 31 puntos por partido con porcentajes de élite. La discusión no es si Oklahoma puede funcionar alrededor de él, sino cuánto margen puede generar cuando las defensas de playoffs concentran todos sus recursos en frenarlo.
La continuidad del núcleo permite que la respuesta no dependa de un fichaje. Oklahoma necesita que el resto de generadores absorba más posesiones cuando el rival cierre los caminos de Shai y que el tiro exterior no vuelva a caer al nivel de la serie contra San Antonio.
Aquí existe bastante consenso entre las fuentes: Chet tiene que dar un paso adelante en los partidos decisivos. En la final de conferencia su volumen ofensivo cayó de forma drástica; una de las guías resume aquella serie en unos 10 puntos y solo siete tiros por encuentro, con un último partido especialmente pasivo.
No se cuestiona su talento ni su importancia defensiva. La duda es si puede convertir su contrato y su estatus en una producción más estable cuando el rival es grande, físico y capaz de sacarlo de sus zonas favoritas. La presencia de Hartenstein y ahora de Aday ofrece alternativas para que Chet no tenga que resolver todos los emparejamientos interiores del mismo modo.
Jalen Williams aparece en todas las guías como otra clave central. Las fuentes le atribuyen solo 33 partidos de temporada regular la pasada campaña y un tramo final condicionado físicamente. Oklahoma fue capaz de ganar 64 partidos aun así, pero en playoffs su ausencia o falta de ritmo redujo la creación secundaria justo cuando más la necesitaban.
Con Williams sano, el equipo puede atacar desde dos focos, repartir responsabilidad y evitar que Shai tenga que crear cada ventaja. Sin él, el margen de error contra los grandes equipos del Oeste se reduce considerablemente.
Aday llega con una narrativa que puede crecer muy rápido. Alex Caruso destaca su habilidad con el balón, el pase y la lectura del juego, mientras Kenrich Williams ya utiliza el apodo “Big Spain” y subraya su potencial defensivo.
Su rol inicial no está garantizado. Hartenstein y Chet ocupan los minutos principales y Jaylin Williams también forma parte de la rotación. Algunas guías imaginan un comienzo alrededor de 8-10 minutos por partido; otras creen que su tamaño puede darle oportunidades específicas desde el primer día, sobre todo ante rivales con interiores muy grandes.
Su mejor camino para ganarse esos minutos está bastante claro en las fuentes: proteger el aro, poner bloqueos, rebotear, mover el balón y no exigir posesiones. Aday tiene además una cualidad que se repite mucho en los análisis: puede iniciar la transición con el pase y facilitar que jugadores más explosivos corran después de una acción defensiva.
El apodo aparece constantemente alrededor del español por una razón simple: tamaño y contexto. Aday es uno de los jugadores más altos de la liga y llega al equipo que acaba de ser eliminado por San Antonio. Las propias guías, sin embargo, rebajan la etiqueta: nadie defiende a Wembanyama en uno contra uno; limitarlo requiere un plan colectivo.
Eso no impide que Mara pueda convertirse en una herramienta útil. Su envergadura permite a Oklahoma ofrecer un cuerpo diferente, proteger el aro y ahorrar desgaste a Holmgren y Hartenstein. Cada enfrentamiento contra San Antonio atraerá atención, pero el desarrollo del rookie no debería medirse únicamente por ese duelo.
Dort, Wiggins e Isaiah Joe son bajas relevantes porque ofrecían defensa, tiro y continuidad. Las fuentes difieren en cuánto afectará la pérdida: algunas consideran que OKC es ligeramente peor que hace un año; otras creen que Cason Wallace, Caruso, Mitchell y McCain pueden absorber casi todo ese impacto.
La conclusión común es que el Thunder sigue teniendo más profundidad que la mayoría de la liga. El verdadero desafío será de reparto de minutos: Daigneault dispone de muchos guards útiles y de varios interiores que merecen oportunidades. La temporada regular servirá para encontrar qué combinaciones sobreviven cuando la rotación se reduzca en mayo.
Una de las guías sitúa la nómina alrededor de 216 millones de dólares. Chet y Jalen Williams ya entran en cifras muy altas, Shai tiene su gran contrato asegurado y las obligaciones futuras crecen. Las salidas de jugadores de rotación se entienden mejor desde esa perspectiva: no se trata de falta de talento, sino de escoger a quién pagar.
La ventaja es que Presti conserva una cantidad extraordinaria de capital de Draft. Las fuentes vuelven a destacar primeras rondas, derechos de intercambio y numerosas segundas que pueden utilizarse para corregir la plantilla sin desmontar el núcleo. Si aparece una necesidad clara antes del cierre de mercado, Oklahoma tiene herramientas para actuar.
Las previsiones de pretemporada son agresivas, aunque no idénticas. Hay pronósticos de 59, 62 o más de 60 victorias; algunas guías los ven primeros del Oeste y otras segundos detrás de San Antonio. Tampoco existe unanimidad sobre el punto exacto de la eliminación, pero todas colocan el techo en las Finales o directamente en el campeonato.
Más importante que fijar un número es el estándar que se ha creado. Para estas fuentes, una temporada regular excelente ya no basta. Oklahoma tiene que demostrar que puede convertir su profundidad, su defensa y el talento de Shai en respuestas concretas cuando una serie se atasque. El listón está en mayo y junio.
La franquicia nació como Seattle SuperSonics y se trasladó a Oklahoma City en 2008. El proyecto actual, construido por Sam Presti alrededor de Shai Gilgeous-Alexander y una enorme acumulación de rondas, culminó con el campeonato de 2025. En 2025-26 volvió a terminar con el mejor balance de la liga, aunque San Antonio frenó el intento de regresar a las Finales.