Las claves del arranque de los Grizzlies: una rotación de doce jugadores, Boozer como segundo base y un Ty Jerome desatado

Casi nadie metía a los Grizzlies en los playoffs y han sido la gran sorpresa del arranque. Memphis ganó sus seis primeros partidos, igualando el mejor inicio de su historia, y fue el último invicto de la liga hasta que los Pelicans le ganaron el lunes en la prórroga. No tiene una superestrella, pero sí un sistema. Estas son sus claves.
Buenos en ataque y en defensa
En sus seis victorias, los Grizzlies anotaron 121,2 puntos por partido, la mejor cifra de la liga en ese momento, y encajaron solo 106: más de 15 puntos de diferencia media. No es un equipo que gane solo atacando ni solo defendiendo. Lo hace en los dos lados de la pista.
Una rotación sin jugadores agotados
La idea de Tuomas Iisalo es repartir. Ningún jugador de Memphis pasa de 32 minutos por partido: Cameron Boozer, el que más, está en 32, y Ty Jerome en 31. Doce jugadores promedian al menos 14 minutos. El ejemplo más claro llegó en la victoria ante los Kings: el banquillo anotó 81 puntos, con 24 de Isaiah Stewart y 21 de GG Jackson. Además de descansar a los titulares, la rotación ha permitido cubrir las ausencias de Jerome y Scotty Pippen Jr. sin que el equipo lo note.
Boozer, el segundo base
El número 3 del draft juega de ala-pívot, pero en ataque hace de base. Promedia 17,4 puntos, 10,3 rebotes y 5,6 asistencias, y ya ha firmado un triple-doble ante los Blazers. Coge el rebote, sube el balón y toma decisiones, así que Memphis no depende de un único creador. Es uno de los grandes candidatos al Rookie del Año.
Ty Jerome, el anotador inesperado
El base promedia 28,2 puntos en seis partidos y ya suma dos de 40 o más: 45 en uno de los primeros encuentros y 40 en la derrota en la prórroga ante los Pelicans, cuando anotó nueve puntos seguidos para forzar el tiempo extra. Junto a él, Jaylen Wells (12,7 puntos) y Cedric Coward (12,8 puntos y 8,7 rebotes) completan un perímetro con tamaño y tiro.
Tres pívots, tres maneras de jugar
Iisalo puede cambiar el plan con un cambio. Zach Edey da tamaño, rebote (7,3 en 20 minutos) y tapones. Isaiah Stewart aporta físico, defensa y puntos desde el banquillo (12,8 por partido). Y Quinten Post abre la pista con su tiro y permite jugar con cinco jugadores abiertos. Pocos equipos tienen tres opciones tan distintas en la misma posición.
La letra pequeña
Hay un matiz: el calendario ha sido amable. Las seis victorias llegaron ante los Jazz (dos veces), los Kings (dos veces), los Warriors y los Blazers, cuatro de ellas a domicilio. Los rivales de verdad llegan ahora. El mexicano Karim López, por su parte, apenas ha tenido minutos (dos partidos). La clasificación completa, en la clasificación NBA.
Fuentes: ESPN (estadísticas), ESPN (clasificación) y Associated Press (ESPN).