
Kevin Durant sigue marcando el presente, Amen Thompson ya es una pieza de futuro y Alperen Sengun necesita otro salto. Houston recupera dirección con Fred VanVleet y añade experiencia con Marcus Smart y Bogdan Bogdanovic.
Houston llega a la nueva temporada con una sensación incómoda: la plantilla parece más completa, pero ya no basta con ser prometedora. Los Rockets repitieron un balance de 52-30 y volvieron a quedarse en primera ronda, esta vez ante unos Lakers muy mermados. Kevin Durant apenas pudo participar en la serie y Fred VanVleet se había perdido toda la temporada, pero el resultado dejó claro que el siguiente paso debe aparecer en playoffs.
El verano no ha supuesto una reconstrucción. El núcleo sigue alrededor de Durant, Amen Thompson y Alperen Sengun, mientras el regreso de VanVleet devuelve un base organizador al quinteto y las llegadas de Marcus Smart y Bogdan Bogdanovic añaden veteranía, defensa y creación secundaria.
El quinteto que más se repite en las fuentes es muy reconocible: Fred VanVleet, Amen Thompson, Kevin Durant, Jabari Smith Jr. y Alperen Sengun. La estructura busca que Durant no tenga que iniciar cada ataque y que Amen pueda explotar su impacto defensivo y físico sin asumir todo el peso de la creación.
Por detrás hay una rotación profunda: Reed Sheppard, Marcus Smart, Bogdan Bogdanovic, Tari Eason, Steven Adams y Clint Capela. Precisamente esa mezcla de jóvenes y veteranos es una de las grandes diferencias respecto al curso anterior.
Las cuatro fuentes coinciden en la idea de fondo: los Rockets tienen talento para competir arriba, pero el salto real depende de la evolución de Sengun y Amen, del regreso de VanVleet y de que Udoka transforme la profundidad de la plantilla en una identidad útil en playoffs.
Durant continúa siendo el jugador al que Houston puede entregar el balón cuando una posesión se atasca. Una de las guías repasa su dimensión histórica: ya está entre los máximos anotadores de siempre y, pese a su edad, sigue produciendo a nivel de estrella. Esa continuidad es precisamente lo que mantiene abierta la ventana competitiva.
El problema es temporal. Las fuentes hablan de dos o tres años como máximo para aprovechar este núcleo con Durant todavía en un nivel diferencial. Houston puede sobrevivir a su marcha porque Amen, Sengun y Sheppard son jóvenes, pero el intento de ganar ahora tiene fecha de caducidad.
Sengun aparece como una de las grandes preguntas de la temporada. Los análisis no discuten su talento como interior creador, pero sí señalan que su progresión se ha frenado y que Houston necesita algo más de él cuando llegue una serie grande.
Durante buena parte de los partidos el ataque puede organizarse alrededor de su juego desde el poste, pero en los finales cerrados las propias fuentes siguen apuntando a Durant como la referencia. La temporada servirá para comprobar si Sengun puede acercarse a ser una verdadera primera espada o si su mejor papel está un escalón por debajo.
Amen ya está asegurado a largo plazo y Houston le ha dado un papel central en el proyecto. Su físico, rebote y defensa perimetral aparecen constantemente entre las fortalezas del equipo. Una de las fuentes lo coloca ya entre los mejores defensores exteriores de la liga.
La gran variable es el tiro. Las guías recuerdan su bajo volumen y porcentaje exterior y plantean una idea simple: si Amen llega a ser una amenaza respetable desde tres, cambia por completo el techo del equipo. No necesita convertirse en un especialista; basta con que el rival deje de poder ignorarlo.
VanVleet se perdió la 2025-26 y las fuentes consideran su regreso uno de los factores más importantes del nuevo curso. Con él, Houston recupera un organizador capaz de colocar a Durant en sus zonas, quitarle creación a Amen y liberar a Reed Sheppard de tareas para las que no estaba preparado.
Udoka podrá usar a Sheppard más como tirador tras recepción, un rol que varias fuentes consideran más natural para él. Marcus Smart añade otra opción de manejo y permite que el equipo no dependa de un solo base.
Una de las fuentes sitúa a Houston en la parte baja de la liga en triples y pérdidas. El problema no es difícil de identificar: Amen no obliga todavía a defenderlo lejos del aro, Sengun no es un especialista y parte del tamaño del quinteto limita el espacio.
Bogdanovic, VanVleet y un Sheppard utilizado de forma más simple pueden corregir parte del problema. Si el equipo consigue abrir la pista sin sacrificar la defensa que lo hizo competitivo, Houston será mucho más difícil de preparar en una serie.
Houston fue uno de los equipos más fuertes en rebote y rebote ofensivo según las cifras citadas por las fuentes. Sengun, Adams, Capela, Durant, Jabari, Amen y Tari Eason permiten construir quintetos enormes y muy físicos.
La veteranía también deja de ser una excusa. VanVleet, Smart, Bogdanovic, Adams y Durant han vivido partidos grandes y deberían dar al equipo la calma que faltó en la eliminación del curso anterior. La plantilla es suficientemente profunda como para que Udoka tenga soluciones diferentes según el rival.
Udoka conserva crédito por haber llevado a Houston a dos temporadas regulares muy sólidas, pero las fuentes son más duras con su actuación en los últimos playoffs. El equipo se atascó ofensivamente y los Lakers parecieron mejor preparados para la serie.
Esta temporada tendrá más herramientas: un base sano, más veteranos, más tiro y una rotación interior completa. Si Houston vuelve a quedarse corto, será más difícil atribuirlo únicamente a juventud o lesiones.
Las previsiones de pretemporada colocan a los Rockets en la zona alta del Oeste, aunque por detrás de Oklahoma City y San Antonio en la mayoría de escenarios. Una de las fuentes proyecta 54-28; otras hablan de un equipo de top 4 o top 5 con aspiración a disputar unas Finales de Conferencia.
El criterio real será la postemporada. Después de dos campañas de 52 victorias, mejorar solo el balance ya no sería suficiente. El salto que busca Houston consiste en ganar una serie importante y demostrar que la mezcla de Durant con el núcleo joven puede sobrevivir cuando cada posesión se convierte en media cancha.
Houston ganó dos campeonatos consecutivos en 1994 y 1995 con Hakeem Olajuwon como figura central. Después llegaron las etapas de Yao Ming y James Harden, y ahora el proyecto intenta volver a competir por el título alrededor de Durant y una generación mucho más joven.